Virgen de Chaguaya

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Anualmente en Tarija, entre el 15 de Agosto y el 14 de Septiembre se festeja a la Virgen de Chaguaya, realizándose la acostumbrada peregrinación a su Santuario.

Chaguaya es un pueblito que se encuentra en la zona sur de Bolivia, más propiamente en el Departamento de Tarija, en la Provincia Arce, a poco más de 60 km. de la capital. El nombre de "chaguaya" o "chaguayana" deriva de alguna voz quechua o aymara que significa "ordeñar leche para un fin doméstico o comercial", ya que se dice que en este lugar se acostumbraba ordeñar auquénidos para vender su leche.

El pintoresco lugar (de unos mil habitantes) se encuentra al pie de una loma o elevación de tierra, por donde pasa el río Camacho y dos quebradas de agua que corren una desde el abra de Rosillas y otra del Panteón, con un clima muy agradable se cultivan la vid, el maíz, durazno y papa entre otros productos agrícolas, en el sector pecuario se crían gallinas, vacas, ovejas, cerdos y cabras en pequeña escala y para consumo familiar o su comercialización.

El origen de esta fiesta religiosa y tradicional de Tarija se basa en una leyenda que trata del encuentro casual de la imagen de la virgen por parte de un campesino de la zona, que prendado de ella la llevo a su casa comprobando con sorpresa al siguiente día que había desaparecido.

Con curiosidad la encontró en el mismo lugar que antes y al volvérsela a llevar ocurrió lo mismo, y así varias veces hasta que enterada la gente y él mismo, decidieron que el único lugar en el que podía estar la imagen era donde había aparecido, que es precisamente Chaguaya. Es así que en el pueblo existe actualmente un templo de figura imponente que se aprecia desde larga distancia antes de llegar y que reemplaza a dos que existían anteriormente y que fueron demolidos. En la parte frontal del templo existe un amplio atrio y escalinatas, en los interiores grandes arcos y una media bóveda coronan el espacio superior y en los muros laterales grandes ventanales proyectan la luz natural hacia el interior.

Hoy y siempre, el tarijeño que vive en su tierra o los que emigraron se reúnen y cumplen todos los años la promesa de peregrinación al Santuario de Chaguaya. Un verdadero enjambre humano que se manifiesta en miles de creyentes, inician su caminata desde la Ciudad bien preparados para enfrentar el largo camino. El principal objetivo de los peregrinos consiste en llegar a los pies de la "Patrona Chapaca" o "Virgen del Valle" para orar, hacerse "pisar" con ella y renovar promesas de fe para regresar el próximo año.

También llegan muchos visitantes de otros puntos del país atraídos por la fama milagrosa de la imagen, inclusive desde el norte de la República Argentina, principalmente de las provincias de Salta y Jujuy donde viven muchas familias bolivianas.

Todos los visitantes y peregrinos que se trasladan al lugar son recibidos en el pueblo con las deliciosas y típicas comidas de la región como el picante de gallina, el saice tarijeño, chancho al horno, chirriadas -que son tortillas a base de maíz-, tamales y bebidas como la chicha o la aloja criollas.

HISTORIA DE LA VIRGEN DE CHAGUAYA

Chaguaya es un pueblito ubicado a unos 60 km distante de la ciudad de Tarija. Según la tradición que data de 1750, se sabe que una pareja de pastores volvía de su trabajo, comentando la triste situación por la sequía de ese año. La única salvación de los cultivos y de los animales, serían unas lluvias. Se hizo de noche y la pareja apuraba el paso con sus ovejas y cabras. De pronto, ambos divisaron no muy lejos un resplandor; curiosos se detuvieron para luego dirigirse hacia la luz. Conforme se acercaban, la luz se hacia multicolor y los rayos se entrelazaban dando una visión maravillosa. Ambos quedaron absortos contemplando este juego de luces que en forma paulatina dio paso a una bella imagen de la Virgen Maria en la copa de un árbol (molle). Cayeron de rodillas y besaron el suelo exclamando “Virgencita Mía” “Bendito Sea Dios”, al levantar la cabeza vieron que la imagen ya no estaba.

Al siguiente día con las primeras luces del alba, fueron al lugar de la aparición: allí estaba la imagen, se la llevaron a su rancho colocándola en un lugar de preferencia. Una vez que los vecinos se anoticiaron acudieron a la casa para venerar a la Santísima Virgen, pero se encontraron con la sorpresa de que la imagen había desaparecido. Rápidamente todos fueron al lugar de la aparición, en efecto la imagen reposaba en el frondoso árbol, envuelta en un hermoso rayo de luz. De rodillas oraron toda la noche, y se fueron sumando otros lugareños con antorchas y hogueras, acompañando a la bella señora y le prometieron construir una capilla en ese mismo lugar.

Al amanecer del otro día los pobladores levantaron la primera capilla donde se venero la Sagrada Imagen de la “VIRGEN DE CHAGUAYA”. Después de unos años de 1980 se construyó el actual santuario que fue declarado como Santa Basilica.

PEREGRINACION AL SANTUARIO DE CHAGUAYA

La Peregrinación

A partir del 15 de agosto, un verdadero enjambre humano que se manifiesta en una interminable columna de creyentes, donde inician la caminata desde la ciudad, pertrechados sus integrantes, con una mochila o un bolso a la espalda, tomando las previsiones para la caminata. Algunos llevan frazada, ojotas o calzados, etc. dispuestos a enfrentar el largo y agotador recorrido. 60 Km. Caminando toda la noche para acercar su esperanza y su promesa hasta el santuario que cobija a la pequeña y dulce imagen. Esta caminata o peregrinación se realiza normalmente en su gran mayoría por la noche, para aprovechar la frescura del tiempo y otras cosas más, donde las linternas abundan y resaltan con su resplandor; aunque algunos, pero muy poco, le realizan esta peregrinación por el día.

La partida se lo realiza a partir de las cuatro de la tarde hasta las siete de la noche, para llegar al otro día en un buen horario a Chaguaya el cual también permita retornar el mismo día.

El primer contacto entre los grupos promesantes, que harán el trayecto a pie, se origina en la calles de la ciudad de Tarija. Algunos antes de iniciar esta peregrinación se confiesan y se hacen bendecir en el templo de la catedral y otros el sacramento de la confesión le realizan en el santuario; y así emprenden la caminata, cruzando el río Guadalquivir por el puente del peregrino, siguiendo por los viejos callejones que los conduce hasta los campos de la tablada. Luego toman la recta que los dirige hacia la represa de San Jacinto, hasta cierto punto para tomar una decisión ante dos opciones para ir hasta cierto punto, ya sea, si se va recto se cruza por el puente de la represa y si se desvía por la parte derecha, se tiene que cruzar en chalanas en un angosto de la represa; pero estas dos opciones se unen en un mismo punto que es “Tolomosa”.

Así se llega al primer lugar de descanso, en el cual donde existen puestos de venta de comidas, cafés y refrescos. Después de descansar y alimentarse un poco; se continúa el camino hasta llegar a “Pampa Redonda”, lugar apropiado para tomarse otro pequeño descanso. Pero el camino continua y se llega a otro lugar denominado, “El Tunal”, para recobrar un poco de energías, porque a estas alturas el cansancio se hace sentir. Luego continuando, se entra por la quebrada de Barbascuyo y de aquí en adelante el camino es sumamente accidentado y así saliendo por el “Desemboque”.

Posteriormente se cruza un pequeño río por saltarinas, para llegar a Juntas. A estas alturas las fuerzas físicas se sienten agotadas y para lo peor es donde a varios se salen ampollas en los pies. Pero esta peregrinación continúa a pesar del cansancio, porque ya se tiene las ansias de llegar, ya esta más cerca, en el cual se pasa así por el Mollar y luego por la Piedra Grande, desde donde ya se ve la luz de la cruz grande y de las torres del santuario y esto es un signo que los anima, los renueva las fuerzas, los llena el corazón de alegría. Desde este mismo lugar algunos peregrinos promesantes, se sacan las abarcas y van caminando descalzos hasta el santuario y también desde las escalinatas del santuario e incluso otros desde la puesta del templo hasta el altar donde esta la imagen de la virgen de Chaguaya. Y así, se llega hasta los pies de la mamita de chaguaya, después de caminar sesenta kilómetros toda una noche, algunos desde 12 hasta 15 horas, para postrarse ante ella, para pedirle perdón, protección y bendición.

Ante esta peregrinación, las otras personas que no pueden ir caminando por varias razones, de edad, enfermedad, etc. a pesar de todo esto llegan a Chaguaya utilizando cualquier otro medio de transporte.

Los peregrinos Ante la Eucaristía y la procesión

Después de tener una larga caminata durante toda una noche desde once, doce e incluso algunos hasta 15 horas de caminata. Todos conforme llegan los peregrinos tanto los que vienen caminando, como los que vienen en movilidad; se preparan para participar en una de las eucaristías que se celebran en el santuario.

En los días de semana normalmente se celebra cuatro Eucaristias. Los fines de semana donde es la mayor peregrinación, se celebra eucaritías a partir desde las cinco de la mañana; cada dos horas una tras otra. Los peregrinos mientras participan en la eucaristía, también aprovechan el tiempo para hacer fila en los confesionarios, para participar del sacramento de la confesión. Una vez terminada cada eucaristía, los participantes acompañan a la virgencita en la procesión.

La procesión consiste, en llevar a la virgen en andas, los que lleva son los mismos fieles, caminando hacia el patio externo del templo, dando una vuelta a sus alrededor; en el cual los fieles peregrinos le acompañan en este breve recorrido con rezos y cantando cánticos de alabanza.

La Pisada con Virgen

Una vez haber participado del sacramento de la confesión y de la eucaristía y la procesión de haber acompañado a la virgen y recibiendo la bendición con la aspersión con el agua, el peregrino para llegar a tan culminante acto de fe cristiana, se dirigen a permanecer en las largas filas, para realizar el rito de la “pisada”.

Este rito de la pisada, se dice que es único en el mundo, porque no se conoce otro hecho similar a este. “Este rito nace como testimonio de fe cristiana, porque es la más sublime consagración de fe cristiana que profesan los devotos. La pisada es un contacto muy particular entre la imagen y el peregrino;…”. (Fierro 1991:61)

No se conoce con exactitud, la fecha cuando empieza esta singular costumbre; sin embargo se cree que data alrededor de los años 1780, año en que llega la réplica a Chaguaya a efecto de apoyar el oficio religioso, particularmente a lo que se refiere a las procesiones que se realizan después de cada misa dedicada a la santísima virgen. (FIERRO 1991: 57).

Se realiza de la siguiente forma, el peregrino se Postra de rodillas en un reclinatorio, donde una persona delegada esta con la imagen de la virgen sosteniendo en sus brazos, para luego asentar suavemente la base de la imagen de la virgen, sobre la cabeza del peregrino, por unos cuantos segundo, el cual antes de arrodillarse se persigna y después para levantarse. Este rito, es visto como un acto de intimidad, de cercanía, de protección y de purificación.

Encender velas

Normalmente después de participar de este rito de la “pisada”, se pasa a un segundo plano, al rito de prender velas. Este se hace en la galería derecha del atrio del templo; en el cual después de prender las velas, se implora, a la mamita de Chaguaya, pidiendo Protección (Salud) y Bendición para que no les falte el pan de cada día. También donde se hace un compromiso ante la virgen un promesa para el siguiente año venidero.

Camino al calvario

María acompaño a su hijo Jesús en el camino del calvario, hoy ella sigue acompañándonos a nosotros en los momentos de dolor y sufrimiento. Es así que te invitamos a recorrer el camino del calvario llevando en las manos un rosario, para rezar en el trayecto y depositar en él, nuestros sufrimientos y necesidades e implorar a Dios por intercesión de la virgencita de Chaguaya, que nos conceda su protección dándonos vida y salud.

 

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